Prototipa tu servicio para aprender, no para validar lo que supones

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Prototipa tu idea como si supieras que estás en lo cierto, ponla a prueba como si supieras que vas a estar equivocado.

Standford D. School

Foto unsplash.com

Si plantas una semilla no sale un tomate al día siguiente.

Si lanzas la versión mínima viable de tu servicio no se convierte en una fórmula memorable ni rentable en una semana.

Comprender los problemas de tus clientes requiere de empatía pero también de mucha prueba y error. Y la prueba y error requiere tiempo.

Durante este mes de junio he impartido dos talleres online sobre comunicación y venta de servicios con vídeo.

Una de las participantes me contó que el servicio que ahora quería comunicar con vídeo a sus clientes lo empezaron a diseñar hace 10 meses. Desde entonces, me dijo, la idea había sufrido numerosas mutaciones y mejoras gracias al feedback recibido tanto interno como externo. Solo entonces se animaron a comunicarla con vídeo.

Validar que la idea de tu servicio funciona es una parte fundamental del éxito de un negocio (sabes que funciona), pero aferrarte a tus suposiciones demasiado pronto puede acabar llevándote a confirmar lo que tú creías que tu cliente necesitaba en lugar de aprender cuál es el motivo por el que realmente compra.

Sin ese conocimiento sobre las necesidades que llevan a tu cliente a preferir tu servicio es mucho más difícil posicionarlo y diferenciarlo en su mente.

No todo es prueba y error. La prueba y error necesita también de la actitud adecuada.

Cuando durante el desarrollo de tu servicio percibas que te invade la  sensación de “tener que llegar a la meta ya”, o la certeza de que tienes clarísimo el valor añadido que aportas a tus clientes y la historia que tienes que contarles, tómalo como una señal de que necesitas testar más tu idea o tu servicio.

En lugar de pensar que tu idea ha de ser buena desde el principio, y ponerte metas imposibles, considera que tu idea es lo suficientemente buena… por ahora.

Aflojar tu necesidad de certezas te permite operar con mayor apertura y curiosidad ante lo que está pasando, aunque sea incierto, para seguir aprendiendo.

El proceso de aprendizaje se vuelve así mucho más interesante y sostenible.

Recuerda que diseñas y prototipas tus ideas o tus servicios para aprender, no para confirmar lo que supones.

Cambia tu narrativa y cambiarás el resultado.

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filmatu

Profesional curioso, polivalente y cercano con pasión por el aprendizaje. Formo, entreno y acompaño a profesionales a utilizar su móvil para conectar con su mensaje, con la cámara del móvil y con su audiencia para transmitir confianza, profesionalidad y facilitar la venta de sus servicios o soluciones. Diseño y facilito talleres e itinerarios de formación 100% práctica.
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