El arte del prototipado rápido o por qué si aún no estás seguro es mejor invertir en aprender que en lanzar

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Imagina que quieres lanzar un negocio, un servicio o un producto nuevo (o rediseñar uno existente).

Lo más habitual cuando empiezas es que tus ideas sean poco más que suposiciones:

Lo que crees que le gustará al usuario del servicio, lo que crees que estará dispuesto a pagar, el valor que crees que le aportas, lo que crees que puedes ingresar,…

Al principio son muchas las cosas que crees que sabes pero que en realidad no sabes.

No saber suele provocar resistencias: miedo, ansiedad o incluso parálisis por análisis.

¿Qué puedes hacer para aliviar las resistencias que produce el no saber y así poder gestionar la incertidumbre de forma más generativa?

Estudiantes del grado LEINN de Bilbao prototipando la oferta de un producto mediante una escenificación.

Para poder probar la validez de una suposición (creencia o hipótesis) de forma rápida y barata, los diseñadores utilizan un proceso llamado prototipado.

El prototipado es un proceso que sirve para ayudarte a ponerte en los zapatos de tu cliente y ver cómo responde a la forma tangible de tu idea (que en esencia es algo intangible).

El objetivo fundamental del prototipado es aprender.

Tanto es así que si tienes la mente abierta y no te obcecas en justificar tu idea, prototipar puede acabar siendo una fuente de inspiración y llevarte a un lugar nuevo que no habías previsto inicialmente!

Es decir prototipas tus ideas no para convencer, sino para observar, escuchar y aprender cómo resuenan esas ideas y qué valor le aportan a tu usuario o cliente.

El principio básico es el siguiente:

El prototipo es una herramienta y un proceso basado en aprender y no en demostrar que estás en lo cierto.

Si crees que estás en lo cierto, entonces no estás practicando el no saber.

Estudiantes del grado LEIINN prototipando su propuesta de valor de forma colaborativa.

Si no te has formado en pensamiento de diseño, es muy probable que sin darte cuenta te centres más en lo que vendes – tu oferta, tu historia, tu mensaje, tu elevator pitch – que en descubrir qué es más deseable, más factible y tiene más sentido de negocio crear.

Somos humanos y a menudo olvidamos que todos tenemos ángulos ciegos, y lo que creemos que es y lo que es de verdad son dos cosas diferentes!

Como la incertidumbre y el no saber escuecen, es más fácil creer que tu usuario es de una manera, o juzgarlo, que dedicar tiempo y recursos a investigar si eso es así. Pero como dice Danielle Krysa, las etiquetas son para las conservas, no para las personas.

Las personas somos complejas y nuestras necesidades también.

El objetivo del prototipado rápido no es pasar mucho tiempo construyendo una idea sino dar forma rápida a nuestras ideas y mostrarlas al mayor número de usuarios (o usuarios diferentes) para recibir su feedback.

Cuando estás en las fases iniciales del lanzamiento de un servicio la incertidumbre es alta. Lo bueno es que el riesgo aún es bajo.

Por esta razón, al principio del lanzamiento conviene repetir varias veces este proceso de construir-una-idea-mostrarla-aprender hasta ir ajustando lo que crees que te funciona con lo que experimentas, tú mismo-a de primera mano, que te funciona mejor a ti!

A este proceso se lo conoce con el nombre de iteración.

Compartiendo un prototipo de una oferta para recibir feedback y aprender que resuena más y qué funciona mejor.

Diseñar un negocio desde cero (o rediseñar uno existente) son actividades en las que te proyectas hacia un futuro con muchas suposiciones y un alto grado de incertidumbre.

El prototipado es un proceso para poder testar y aprender, de primera mano y basándote en tu experiencia directa, algo sobre lo que no sabes, o tienes dudas, y necesitas aclarar.

Lo bueno de un negocio es que casi todo se puede propotipar: desde tu propuesta única de valor, a tu oferta de servicios, pasando por el precio, el modelo de ingresos, el canal de comercialización o hasta  la historia para poner en valor tu servicio!

Prototipar no solo no tiene límites sino que además te ayuda a ampliarlos para ganar perspectiva.

Dar forma tangible a las ideas (intangibles por naturaleza) de forma rápida y económica, te ayudará a descubrir qué momentos son más deseables, relevantes o significativos para tu cliente y enriquecerá la decisión sobre qué es mejor construir antes de construirlo.

Si estás lanzando un negocio o servicio nuevo y no estás seguro aún de lo que hay que construir, no inviertas en construir más. Invierte en aprender más!

Si creas prototipos que te ayuden a dar forma tangible, temprana y barata a tus ideas, adoptas una mente de principiante y cultivas una curiosidad paciente, quizá te sorprendas a ti mismo de lo diferente que puede ser el lugar del que partas con el lugar al que llegues.

Un grupo de más de 100 estudiantes del grado LEINN de Mondragon Unibertsitatea y varios colegas del Coworking donde trabajo participaron en un taller sobre cómo comunicar intangibles, taller co-diseñado y co-facilitado por Bitubi Comunicación y un servidor (Filmatu).

Espero que este post te haya inspirado a prototipar más para aprender más en 2020.

Si es así te pido que por favor lo compartas. Muchas gracias!

Te deseo que pases un feliz navidad y un 2020 rebosante de imaginación, empatía y creatividad.

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filmatu

Profesional curioso, polivalente y cercano con pasión por el aprendizaje. Formo, entreno y acompaño a profesionales a utilizar su móvil para conectar con su mensaje, con la cámara del móvil y con su audiencia para transmitir confianza, profesionalidad y facilitar la venta de sus servicios o soluciones. Diseño y facilito talleres e itinerarios de formación 100% práctica.
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