De la creación a la curación

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Llegamos a esta vida como quien se sienta a ver una película que ya ha empezado. Durante la película iremos viendo algunas escenas que nos ayudarán a comprender el sentido de la película. Sólo hay un problema. Todos sabemos que antes de que acabe la película, tendremos que abandonar el cine.

Esta es una idea aterradora para muchos de nosotros. Pensar que la vida se acaba y que estamos de paso. Para otras sin embargo, saber que uno se va de aquí pronto se convierte en una oportunidad para dejar de luchar contra la ilusión de que ya sabemos todo lo que había que saber.

La cuestión es que podemos elegir. Podemos elegir seguir aprendiendo, cambiando y dejando marchar la ilusión de que el aprendizaje es algo sólido como una estación y no un proceso.

Cuando empezamos a verlo así, la vida comienza a parecerse a un juego. Cada secuencia de la película que vamos viviendo, cada capítulo del libro, cada descubrimiento. nos empieza a parecer como un regalo. Un regalo que además quieres compartir y agradeces poder hacerlo.

No sé por qué pero ahora pienso más en estas cosas. Quizá es porque estoy a punto de cumplir 45. También pienso que me estoy haciendo viejo, no lo voy a negar. Pero tengo muchas nuevas oportunidades de hacer algo nuevo y diferente cada día. De seguir aprendiendo hasta que baje el telón.

Creo que esta idea de la vida, el aprendizaje y el cambio como un proceso fluido es muy aplicable al mundo de los contenidos.

Un contenido, un post, una información, no nos enseña nada por si solo.

Los seres humanos aprendemos fruto de un proceso más complejo que implica múltiples factores. Sólo por nombrar algunos que se ocurren ahora…

  • Qué hacemos con la información nueva que recibimos.
  • Como la asimilamos a nuestra forma de pensar.
  • Cómo la aplicamos en el mundo real para que la información nueva se convierta en un hábito.

Una de las informaciones que llevo un tiempo cuestionando es si mi forma de entender-ver-sentir el aprendizaje, más basada en compartir después de una reflexión individual, introvertida, cuando ya “controlo” el tema que me interesa y me siento seguro, no está en realidad limitando la posibilidad de enriquecer mi aprendizaje y el de los demás.

Aún no he llegado al paso tres, aquel en el que la nueva información, la que está haciendo que cuestione (asimile) que mi forma de pensar ya no es válida para los tiempos que corren, se haya convertido en un hábito.

Parece mentira que lo diga después de haber escrito en uno u otro blog desde 2003 y de haber compartido tantos “contenidos” pero así es.

Pero estoy en camino.

Mi intención es crear y compartir más abiertamente lo que estoy investigando, lo que estoy aprendiendo, lo que está emergiendo, lo que aún no he conectado, lo que aun no tengo claro, no está acabado o es imperfecto pero… puedo enriquecer gracias a las miradas, diálogos, comentarios, aportaciones de otros (y puede enriquecer espero a otras personas).

Es un cambio importante en mi manera de pensar porque me lleva al hacer, compartir y escuchar que vuelve.

La tecnología, Internet y la web social están cuestionando cómo las personas y las organizaciones vemos el aprendizaje. Damos forma a nuevas herramientas y las nuevas herramientas nos devuelven una nueva imagen de nosotros mismos.

Por ejemplo, en un mundo tan abierto y conectado, ¿es posible pensar que ningún ser humano, en algún lugar, no haya creado ya algún contenido relacionado con el tema que estamos investigando?

¿Para qué entonces tanto énfasis en la creación de contenido? Puedo comprenderlo con el marketing de contenidos cuyo fin es vender pero qué pasa con el aprendizaje o la educación?

¿Por qué no crear cursos o recursos educativos buscando y apuntando a aquel contenido que nos interesa aprender y conectarlo-combinarlo con el contenido que ya tenemos en la organización y construir itinerarios personalizados de aprendizaje?

¿Por qué nadie se plantea que una empresa no necesite crear contenidos propios? preguntaba muy acertadamente Evan San Agustín el otro día.

Imagina que en lugar de los relatos-resúmenes de eventos que compongo con Storify hilando tuits, fotos o vídeos que se publican en un evento, crease un curso online diseñado a base de buscar, ordenar y presentar en una plataforma o medio (portal, newsletter, plataforma) contenidos y recursos externos (vídeos de Youtube, posts, fotos, PDFs) que ya existen online  adaptándolos al contexto particular de las personas-equipos de una empresa?

El e-Learning, pensado como un paquete que alguien sirve como café para todos, se me queda un poco corto en un mundo tan abierto, complejo y cambiante. Hoy en día, el aprendizaje es algo mucho más social.

Con esto no estoy diciendo que la reflexión en solitario deba desaparecer. Lo que cuestiono es si nuestros líderes educativos, si tú y yo en lo que nos toca educar a nosotros, estamos o no ante-poniendo a la persona como protagonista y responsable de su propio proceso de aprendizaje.

¿Vamos a permitir que aprenda y cree con otros de una forma más distribuida o vamos a seguir con el modelo de creación de contenidos centralizado en la escuela, en la figura del profesor, en lo exámenes y en la memorización?

El paso de creación a curación de contenidos abarca un cambio de mentalidad importante que llevará su tiempo. Toca tener paciencia y tratar bien, sobre todo a los profesores y a nosotros mismos. Educa toda la tribu. Win-win-win.

La tecnología cambia más rápido que nuestras creencias. Las herramientas que permiten hacer lo que yo hago con Storify, es decir crear un contenido combinando otros contenidos que hay fuera de los muros de nuestra organización para servir al aprendizaje continuo de personas, equipos y organizaciones, no va sino a aumentar en el futuro.

Herramientas como Classmill, Blendspace o Curatr3 son sólo la punta del iceberg.

Cuando a un lado de la balanza pones la explosión de contenidos, y al otro nuestra forma de aprender, es decir como parte de un proceso y no como una pieza perfecta de contenido, resulta evidente que crear más y más contenidos para ser memorizados y recordados no es una estrategia que merezca la pena seguir, defienden Ben Betts y Nigel Paine en *Ready, Set, Curate“. 

De lo que las organizaciones más se benefician no es sólo de las palabras y los contenidos sino de su aplicación práctica en su contexto único. Igual va siendo hora de mirar qué hay ya hecho fuera que nos puede servir y equilibrar un poco la balanza.

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filmatu

Formador de vídeo y contenido hecho con móviles. Relato de eventos en redes con vídeo y contenido en directo.
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