Desde hace un tiempo estos dos conocidos videobloggers franceses utilizan el iPhone 4 para grabar video en HD y difundirlo inmediatamente en Internet. El audio lo captan mediante dos micrófonos inalámbricos Sennheiser que a su vez hablan con una petaca emisora y otra receptora. La señal la mezclan a través de una Zoom H4.

¿Cuál es el problema? Que es un trasto para llevar encima y requiere que vaya contigo otra persona si vas a hacer video en directo full time en un evento y no eres “cuatro brazos”. Además, según me ha dicho gente que sabe del tema y pude comprobar en un seminario reciente, con los micros inalámbricos Sennheiser el audio va y viene a veces y se te puede ir en directo (a estos videobloggers les ha pasado y lo he visto).

Ayer estuve en Audiomic y les comenté lo que hago. No les pareció raro ya que en el mundo del sonido profesional ya existen aplicaciones para iPad de Yamaha que están “moviendo” funcionalidades de una mesa de mezclas de manera remota. Lo mismo para manejar la iluminación.

Como micrófonos inalámbricos ellos utilizan la casa Lectrosonics, una marca americana referencia en todo el mundo (EiTB utiliza estos micros). Como todo lo inalámbrico opera en un entorno abierto puedes tener interferencias “no esperadas”. Los “Lectro” reservan un canal y aplican un barrido inteligente para “despejar” el área de interferencias. Es mágico. Solo tienen un problema. El precio. Cuestan cerca de 4.000€

En una de estas a Oscar se le ocurre: “¿Y si te hago “un bífido” con dos entradas XLR en un lado y otra en el otro que te permite meter dos micros XLR y darle uno a la persona que estás entrevistando? Dicho y hecho. Quedamos hoy por la mañana y Oscar se ha puesto manos a la obra. Lo primero que ha hecho es la “conexión bífida” de entradas XLR a un lado y una sola al otro.

A partir de ahí hemos hecho varios pruebas, Oscar ha utilizado un micrófono inalámbrico de Lectronics como los que llevan en la boca los presentadores de la TV y yo he utilizado un micro XLR. Este es el resultado. Observad la sensibilidad del micro. Se escucha una furgo al relentí que estaba a 10 metros por lo menos (y estábamos en una habitación)

A continuación hemos hecho una prueba con un micrófono XLR inalámbrico de Lectrosonics conectado a una petaca receptora y otro micro XLR tipo Shure SM58. A Oscar se le escucha perfectamente.

Después hemos probado con dos micrófonos Shure SM58 y nos ha dado la señal más uniforme de todas. Es normal ya que se trata de dos micros iguales y el nivel de la señal se mantiene constante. El Shure SM58 es un gran micro. El sonido es genial. Se ve en los gráficos de Soundcloud debajo.

Para rizar el rizo a Oscar se le ocurre: ¿Y si te cambio el jack de tu micro de solapa por una entrada macho XLR para que la puedas enchufar a la conexión bífida que te acabo de hacer? Así podrás hablar tú con un micro de solapa y tu interlocutor con uno XLR. Si funciona podrías comprar otro micro de solapa, hacer esto mismo que voy a hacer ahora con este micro y utilizar dos micros de solapa. Sería chulo ¿verdad?.

Hemos probado y aunque yo veía que entraba señal de ambos micros (el de solapa lo llevo y el XLR fijo Oscar) a él no le oía en los auriculares. Hemos dado por hecho que aquello no funcionaba. Al fin y al cabo estábamos “hackeando” el sistema y es normal que estas cosas ocurran.

Y de repente, mientras Oscar volvía a deshacer el trabajo de soldadura fina en lo que se había convertido la entrada minijack del micrófono de solapa, se me ha ocurrido comprobar qué calidad tenía la grabación (creo que me salía el audio por el oído ya). Y esto es lo que nos hemos encontrado. Como escucharéis en la grabación hemos dado por hecho que la prueba había fracasado pero voilá! It Worked!! :-) El nivel es algo más bajo que con los dos Shures (ver gráfico Soundcloud) pero va bien.

¿Y para qué sirve esto? Si hago el hackeo que me ha hecho Oscar en otro micro de solapa podría ir con dos micrófonos de solapa y entrevistar a alguien a cierta distancia de la cámara, sin tener que estar pendiente de que se mueva la cámara al pasarle el micro a mi interlocutor.Y todo por un módico precio. Lo que yo quería hacer con Lectrosonics no bajaría de 4.000€. Y estamos hablando de un iPhone!

No sé si utilizaré esto mucho o no pero he disfrutado mucho buscando nuevas maneras de aplicar sistemas para mejorar mi trabajo en filmatu y me apetecía compartirlo. Cada uno ha de encontrar la mejor manera de trabajar con la tecnología y supongo que esto es parte de un proceso que cada uno ha de transitar.

Muchas gracias a Oscar y a Ignacio de Audiomic por su aportación y participación en esta investigación.